Ni ogros ni princesas

LA EDUCACIÓN AFECTIVO-SEXUAL EN LA ENSEÑANZA SECUNDARIA

LA EXPERIENCIA DEL IES PADRE FEIJOO

NI OGROS NI PRINCESAS
Guía para la Educación Afectivo-Sexual en la ESO

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 PROGRAMA OFICIAL

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A lo largo de los últimos nueve años las profesoras y los profesores que formamos parte del grupo que desarrolla el programa en nuestro instituto hemos ido recorriendo un ya largo camino que ha supuesto aprendizaje y experiencia y que ha dado como fruto la  publicación de una guía para la educación afectivo-sexual en la enseñanza secundaria: Ni ogros ni princesas.

 La escuela debe colaborar en el desarrollo integral de nuestras chicas y chicos, acompañándoles en su camino hacia la edad adulta. Para ello, no sólo debe transmitirles contenidos, sino ayudarles a construirse como personas autónomas y libres para que puedan desarrollar toda su potencialidad.  La educación de los sentimientos y las emociones debe estar presente en la práctica diaria porque somos seres que sentimos y nos emocionamos igual que respiramos.

 La sociedad en la que vivimos todavía no permite con facilidad que las personas sean cada una como es. Desde que nacemos se nos va marcando un programa de vida que, con diferentes grados de flexibilidad, pretende que sea común a todas las mujeres y a todos los hombres. Así se mantienen los llamados estereotipos femenino y masculino que no son más que modelos de cómo se debe ser. Las personas que no se corresponden con el estereotipo no están bien vistas o pueden llegar a ser rechazadas. Eso les puede pasar a las personas que no encajan en el modelo de belleza que ahora domina, a las personas homosexuales, a las personas que deciden vivir al margen de las convenciones sociales… En nuestras aulas, encontramos gran diversidad de alumnas y alumnos que en secundaria están en un momento crucial de la formación de su personalidad. Ayudarles a sentirse bien consigo mismos, a desarrollar lo mejor de sí mismos, a que acepten las diferencias sin pensar que nadie es mejor que nadie porque sea de otra manera, a apreciar la amistad… Esa es nuestra tarea. Y por supuesto, si aprenden a relacionarse bien consigo mismos y con los demás, será más fácil que puedan tener unas relaciones amorosas y sexuales satisfactorias y que sepan decir no cuando no desean hacer algo y manifestar sus deseos como tales, nunca como imposición. Confiamos que será más fácil que desaparezca la violencia sexista y la violencia en general, que se sustenta en las relaciones de poder y no en las relaciones de igualdad en las que queremos educar.

 La igualdad entre chicas y chicos está en la base de nuestra propuesta. En la mente de las chicas sigue como ideal un amor fusión, un amor sin espacios de autonomía, mientras que en los chicos el amor, siendo también deseable, corre paralelo a otras ambiciones e intereses.

 Asimismo, los ejes que sostienen nuestro trabajo son la igualdad entre las orientaciones sexuales y las distintas maneras de ser varón y de ser mujer. La homofobia está fuera del terreno legislativo en algunos países, como es el caso de España, pero continúa en los tics sociales, registrándose como uno de los motivos en buen número de casos de acoso escolar, especialmente de chicos heterosexuales hacia chicos homosexuales.

 Estos dos ejes necesitan de un fomento de la autoestima que descansa en el complejo cruce de cómo me veo, cómo me ven y cómo veo que me ven. Potenciar las cualidades de cada quien independientemente del sexo es uno de los retos de la educación afectiva y sexual.

 El cuarto pilar, si se nos permite la metáfora arquitectónica, es el consentimiento sexual, entendiendo por ello que las relaciones sexuales sean deseadas y no impuestas con diversos grados de coerción; coerción que en muchos casos parte de interpretaciones sociales, como es el caso de que cierto grado de intimidad tenga que llevar necesariamente a otros, cuando un contacto físico de carácter sexual puede o no, dependiendo de los partícipes, tener un fin en sí mismo.

La guía Ni ogros ni princesas forma parte del programa del mismo nombre que la Consejería de Educación y Ciencia, la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios y el Instituto Asturiano de la Mujer ofrecen a los IES del Principado de Asturias, dentro de su Programa de Educación Afectivo-Sexual.